
Piscinas Naturales
Una piscina natural mantiene el agua limpia y en equilibrio a través de un sistema de filtración biológica. El agua circula entre la zona de baño y áreas de regeneración con plantas acuáticas, sustratos y microorganismos que trabajan en conjunto. A diferencia de una piscina convencional, no se busca esterilizar el agua, sino permitir que funcione de una manera más natural y viva.
Cada proyecto nace de las condiciones del lugar y de la forma en que las personas quieren relacionarse con el agua. Se trabajan las profundidades, las zonas de baño y regeneración, los bordes, la vegetación, los recorridos y la circulación del agua, buscando que la parte técnica y el paisaje se integren desde el comienzo.
La llegada del agua transforma el espacio. Aparecen nuevos reflejos, sonidos, humedad y vegetación, pero también nuevas maneras de habitarlo: bañarse, descansar, observar o simplemente pasar tiempo cerca del agua. Con el tiempo, la piscina deja de sentirse como un elemento aislado y comienza a ser parte natural del paisaje.
